Sonríe: estás en Cádiz.

Estoy en Cádiz. A quien la conoce, no hace falta que se lo diga, a quien no, esta es una ciudad sonriente, feliz, bulliciosa; envuelta en un halo de luz mágica que te pone de buen humor sin poder evitarlo. Además, es un sitio donde siempre hay un espacio y un tiempo para los niños, y un montón de cosas que hacer con ellos.

Hoy me gustaría compartir con vosotros algunos de mis rincones preferidos, sugerencias y recomendaciones.

caleta

La caleta una tarde de Julio

– A la playa: Cádiz tiene cuatro playas. Cortadura queda a las afueras del núcleo urbano, aunque se puede ir en tren y autobús. Es una playa casi virgen, formada por un cordón de dunas de unos 5 km, que cuenta con bandera azul. La Victoria es un playa urbana, con su paseo marítimo al que dan los principales hoteles y en el que cada tarde hay un mercadillo, actividades para niños, chiringuitos, heladerías, etc. Justo a su lado se encuentra Santa María, formando una curva que la protege un poco del Levante. Tanto Santa María como La Victoria cuentan con excelentes servicios. Por último, La Caleta es una de las playas urbanas más bonitas que conozco. Enmarcada por el fuerte de San Sebastián y el Castillo de Santa Catalina, con el Balneario en en el centro, y las barcas de pesca aparcadas en un lateral, esta pequeña playa es la más animada y auténtica de Cádiz. Además, con la bajamar, permite disfrutar en un corto paseo de distintos ecosistemas y tipos de playas, desde calitas de arena a zonas rocosas para descubrir la fauna marina, de la que cuenta con más de 60 especies. Prohibido, además, perderse los impresionantes árboles que se encuentran en frente del Balneario.

 La historia. Esta es la ciudad más antigua del occidente europeo, y sus distintos pobladores han ido dejando huellas que pueden descubrirse en el Museo de Cádiz. Por otra parte, la ciudad cuenta con varios fuertes y castillos, visitables y reutilizados para que los disfruten ciudadanos y turistas. Así, en la Puerta de Tierra se encuentra hoy el Museo del Títere; el Castillo de Santa Catalina puede visitarse, el Baluarte de la Candelaria acoge actividades, actuaciones y exposiciones, y la empresa De Ida y Vuelta realiza visitas teatralizadas al Fuerte de San Sebastián. El Barrio del Pópulo, la Catedral, el teatro romano… Tres mil años de historia dan para mucho.

IMGP0732

Vista de La Catedral

– Vistas panorámicas: Una visión de conjunto desde la Torre de Poniente o desde la Torre Tavira, donde se encuentra el Ojo de Cádiz, la cámara oscura de la ciudad.

– Plazas y parques. El Parque Genovés, la Alameda Apodaca y la Plaza Mina son lugares estupendos para correr y jugar un rato.  Cientos de especies vegetales habitadas por unas colonias de loros que han ocupado la ciudad le dan color. Por cierto, increíbles los helados de Moro de Cádiz en la heladería de la Plaza Mina.

– La música. Carnavales, Veladas, Flamenco, Jazz y Rock te salen al encuentro en la esquina más insospechada. Por ejemplo, todos los martes de verano son de carnaval en el Baluarte de La Candelaria, y los miércoles,  las puestas de sol en el Castillo de Santa Catalina se amenizan con música y actuaciones.

– Para comer. El pescado es el protagonista indiscutible. Atún rojo, coquinas de estero, ostiones, ortiguillas… Los restaurantes del Barrio de La Viña ofrecen todo y más a buen precio, destacando las caballas caleteras con piriñaca. Una recomendación personal: Las tortillitas de camarones de El Albero, y justo al lado, la Taberna Casa Manteca, donde se pueden probar los chicharrones especiales, otra de las delicias típicas de Cádiz. El Mercado Central, recién reformado, es un espectáculo que merece la pena aunque no se vaya a comprar. Además, en la línea del Mercado de San Miguel (Madrid) o de La Boquería (Barcelona), están abriendo algunos establecimientos de restauración, incluyendo las noches del fin de semana. Otros clásicos de la zona son los churros y la freiduría de Las Flores, aunque si tengo que elegir, me quedo con una tapita de atún encebollado en Las Brisas, enfrente del mercado. Por último, una buena opción de cocina diferente y de calidad es El Balandro. Ideal para una cenita romántica, pero si se quiere picar algo en la barra, toca esperar y pelearse por un hueco.

Además de la ciudad, cualquier excursión por los alrededores de Cádiz merece la pena. Jerez, El Puerto de Santa María, La Playa del Castillo de San Fernando, San Lúcar, Conil o Los Caños son rincones para disfrutar tanto del invierno como del verano.

* Publicado originalmente en ¡Qué pequeño es el mundo! 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s