Al mal tiempo, buen abrigo

Estos días en que los reporteros se lanzan a perseguir nevadas y la escarcha se nos cuelga de la punta de la nariz en cuanto nos levantamos, la idea de pasarnos el fin de semana metidos en casa se desliza rápidamente de la idílica imagen de mantita, cuentito y tacita humeante a las más altas cotas de desesperación, gritos y cabreo generalizado, especialmente para los que somos callejeros por naturaleza. Así que la mejor solución es echarse a la calle, aunque sea un ratito, pero eso sí, bien equipados: un buen abrigo, impermeable, botas, o lo que toque.

Nosotros tenemos la suerte de que aquí los días de frío-frío se cuentan con los dedos de la mano, pero cuando subimos al pueblo, donde además vivimos en el campo, la cosa se complica. Menos mal que podemos contar con El Oso, un pijama-disfraz que le planto a Lagartija en cuanto se levanta y con el que está caleniñaosontita y cómoda para jugar y explorar, en plan Donde habitan los monstruos. Y después, para la calle, somos fans del método cebolla, que parece ser que ahora viene avalado por profesionales. Llevar varias capas facilita la adaptación a los cambios de temperatura y permite quedarse algo más ligerita para jugar.

Y para la lluvia, imprescindible un abrigo impermeable. Odio los paraguas, y ahora que vamos al cole andando (y lo que es peor, venimos)  controlar a la una y su paraguas mientras llevo a la otra en la mochila con el mío es toda una tortura aventura.

Así que buscando algún impermeable para la mochila di con estos abrigos de porteo y embarazo que son una maravilla. Lástima no haberlos descubierto en mi primer embarazo, porque con su precio y mi presupuesto, hubieran sido una inversión a largo plazo. Ya, para lo que me queda de porteo invernal, no me merece la pena, pero en mañanas como esta, cuando vuelvo del cole medio congelada, apretando a la beba contra mí, echo amargamente de menos uno de esos. Si estás buscando abrigos de porteo, puedes encontrarlos en la tienda de Cada mochuelo a su olivo o en Kangura.

En lo que sí voy a invertir, de cara a la jubilación del Sr. Oso, es en un par de monos impermeables todoterreno. Después de descubrir la web de Amphibia Kids a través de Familias en Ruta, ni me lo pienso. Me parece una idea genial, que permite a los niños jugar al aire libre con toda tranquilidad, sin preocuparse de si se mojan, pasan frío o se ensucian. Y no hace falta que esté cayendo la mundial: son perfectos para disfrutar de la playa en invierno o de las mañanas de campo, cuando la hierba está aún empapada de rocío. Si queréis más variedad, o ropa para climas más fríos, aún estáis a tiempo de pillar las rebajas de la marca inglesa Muddy Puddles.

Y mientras tanto, a esperar que salga el sol bien abrigaditas 😉

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s