¿Cuándo comienzan a hablar los niños?

Los niños tienen diferentes velocidades en el aprendizaje de una habilidad. Esto también es lo mismo cuando se trata de sus habilidades de comunicación. Cuando son bebés, los niños sólo pueden comunicarse a través de sus gritos fuertes o pequeños gritos.

Pero a medida que pasan los meses, es necesariamente cierto que comienzan a desarrollar la capacidad de hablar. En algunos casos, sin embargo, esta habilidad se aprende a un ritmo lento, lo que conduce a un aprendizaje latente.

Los retrasos en la capacidad de hablar de los niños han hecho que muchos padres entren en pánico, especialmente cuando los niños de la misma edad han desarrollado bien esta habilidad de comunicación. Los padres también terminan comparando a sus hijos con sus hermanos mayores que han aprendido la habilidad a la misma edad. Pero como los expertos han afirmado, la mayoría de las veces los padres no deben alarmarse.

La razón que suelen citar es el hecho de que los niños tienen diferentes ritmos cuando se trata de aprender esta habilidad. Por lo tanto, los padres no deben preocuparse cuando sus hijos no exhiben las habilidades en el tiempo promedio que los niños usualmente lo hacen. Aunque este plazo promedio se convirtió en el estándar, se debe informar a los padres de que su hijo puede ser un niño de desarrollo tardío.

Además de esto, hay pasos posibles para ayudar a su hijo a lidiar con sus compañeros de lote.

¿Cómo aprenden los niños a hablar?

Basado en la investigación, el momento pico para el aprendizaje de las habilidades del habla y el lenguaje son los primeros tres años del niño. Cuanto más expuestos estén los niños a posibles situaciones de aprendizaje, tales como que las personas tengan conversaciones, sonidos y vistas que los animen a hablar, mayores serán las posibilidades de que adquieran la capacidad de hablar.

Esto se debe a que los niños generalmente imitan su entorno. Por lo tanto, la exposición a lo primero hace que los niños absorban cada vez más palabras que, cuando se repiten, pueden producir su primera palabra y, en consecuencia, aprender a hablar.

Línea de tiempo normal para hablar con niños

Se ha dado a entender que los niños tienen su propio ritmo cuando se trata de aprender la habilidad de hablar. Sin embargo, los expertos tienen dispositivos como una tabla de hitos o un calendario general con el que los propios padres pueden evaluar a sus hijos.

A continuación se muestra un ejemplo de la línea de tiempo con las respectivas descripciones con respecto a la capacidad de comunicación media exhibida por la mayoría de los niños.

  • Antes de 3 Meses

La forma habitual de comunicación durante esta etapa son los niños llorando cuando necesitan o quieren algo. Por ejemplo, cuando quieren ser alimentados, gritan en voz alta para llamar la atención de sus padres o de la criada.

Otra comunicación es hecha por el bebé a través de gritos que perforan los oídos.

  • 3-4 Meses

El niño debe estar balbuceando palabras, ya sean comprensibles o no. Esto, en cierto modo, es una forma de comunicar que el niño se desarrolla más en los meses siguientes. El balbuceo es una señal de que el niño quiere decir algo en relación con lo que quiere que se le haga o se le dé.

  • En o antes de 1 año

A esta edad, se espera que un niño tenga la capacidad de pronunciar al menos una sola palabra como la habitual mamá y papá. Este es también el momento en el que los niños son capaces de entender peticiones o instrucciones sencillas como “Trae tu juguete” o “Sonríe”.

  • 2 Años

Los niños de esta edad, en promedio, tienen la capacidad de hablar frases de dos o tres palabras que de alguna manera tienen sentido como si se tratara de una frase completa.

  • 2 a 3 años

Ahora el niño debería poder hablar más claramente y responder a las instrucciones de otro. Aunque esto se desarrolla esencialmente a la edad de dos años, para esta edad, el niño debe ser capaz de responder más rápido en conversaciones cortas.

Qué hacer cuando su hijo llega muy tarde para aprender a hablar

Lo que se menciona en este artículo es cómo los niños tienen mayores posibilidades de aprender cuando están expuestos a un mundo en el que las palabras son muy evidentes y también lo son los sonidos. De acuerdo con esto, los padres pueden optar por hacer o emprender lo siguiente para ayudar a su hijo a desarrollar esta habilidad de comunicación.

  1. Hablar constantemente con el niño

Si un niño no ha desarrollado las habilidades para responder verbalmente a una conversación, los padres deben pasar tiempo hablando con ellos. Esto no es sólo para saber que el niño tiene la capacidad de entender lo que los padres están diciendo. Pero, esto también fomenta un ambiente en el que el pequeño puede copiar palabras o frases.

  1. Leer libros al niño

Los libros para esta actividad no tienen por qué ser muy prolijos. Los padres deben recordar que los materiales que se usarán para leer a los niños deben ser apropiados para su edad. Este tipo de libros se componen más de imágenes o fotos que de palabras. Esta actividad aumenta la capacidad del niño para asociar una figura o imagen con la palabra que usted, como padre o madre, utiliza para referirse a la imagen mientras usted se la lee.

  1. Tómese tiempo para esperar la respuesta de su hijo en los escenarios diarios comunes

Este es el error que los padres suelen cometer. Al hablar con los niños, se debe asignar cierto tiempo para que el niño responda a la solicitud o pregunta de los padres. Al hacerlo, los padres no sólo los animan a responder, sino que también dejan que las palabras que han pronunciado se hundan primero en la mente de los niños pequeños.

¿Cuándo debe preocuparse?

Ciertamente, hay situaciones de alerta en la adquisición retardada de la capacidad de hablar. Primero, es alarmante si los niños no responden a los sonidos o no vocalizan. Por expertos en vocalizar se entiende el intento de un niño de pronunciar palabras o incluso balbucear en las primeras etapas de desarrollo.

Segundo, cuando el niño no ha pronunciado una sola palabra, ya sea clara o no, en un lapso de 16 meses de edad. Tercero, cuando el niño no responde ni siquiera al sonido de su nombre, esta respuesta no tiene por qué ser otra palabra, sino un gesto de reconocimiento cuando se le llama la atención.

Al final, mientras los niños tienen sus respectivos ritmos de aprendizaje, los padres deben ser cautelosos con las situaciones que merecen la bandera. Los padres deben recordar fomentar un ambiente propicio para el aprendizaje. Para resumir lo que los padres pueden hacer para ayudar a sus hijos, he aquí tres palabras para recordar: Hablar, leer, escuchar.

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