Lidiando con un niño que muerde

Todos los niños pequeños suelen entrar en una etapa en la que muerden a sus padres, a sus hermanos y a veces a otros niños. Esto puede causar algunos problemas, especialmente con los padres de los niños que su hijo mordió. Pueden decir que su hijo no es bueno, que no está bien criado, que es amargo o que tiene otras suposiciones diferentes. Este es un comportamiento muy común, y usted como padre necesita entender que esto no significa que su hijo no es bueno, que tiene problemas o que usted es un mal padre.

Esta es una etapa muy experimental para los niños pequeños. Cuando los dientes del bebé empiezan a crecer, los padres les dan muchos juguetes de dentición para morder, te muerden los dedos y todo lo que pueden encontrar, se lo llevan a la boca. ¿Recuerda la primera mordida dolorosa mientras amamantaba? Todo lo que tiene que hacer es mostrar una reacción dolorosa, como decir “ay” o derramar una lágrima para mostrarles que este comportamiento duele. La comunicación es clave en estas situaciones, así que eventualmente, pueden aprender a no hacerlo más. Este experimento es una gran manera para que los niños empiecen a aprender los límites y las reglas.

Todos los bebés y niños pequeños necesitan explorar y experimentar porque esta es la manera más fácil de aprender cosas nuevas. No se pueden dar conferencias a un bebé, y un castigo tampoco es una forma adecuada de aprender. Unos pocos “ouches” suelen ser suficientes para que sepan que te están haciendo daño cuando te muerden.

Además, su seguridad como padre es crucial, así que cuando su hijo esté en la etapa de experimentación, trate de no poner sus dedos cerca de su boca intencionalmente.

El miedo y la frustración son algunas de las razones por las que los niños pequeños muerden

Cuando un niño llega a la etapa del niño pequeño, él o ella ya ha aprendido que una mordedura puede doler. Los niños pequeños ya han terminado con el experimento de morder, pero si el niño continúa mordiendo, usted podría empezar a preguntarse por qué lo hace cuando se da cuenta de que le duele. No es realmente intencional cuando los niños muerden porque son buenos seres en general y realmente no quieren lastimar a nadie. Los niños pequeños continúan mordiendo debido a la ansiedad que de repente les ha alcanzado. No planean morder a alguien y no saben cómo dejar de hacerlo. Es como estornudar o toser – sus cuerpos hacen esto por razones que no pueden controlar.

Los sentimientos de miedo o frustración son algunas de las principales razones para morder entre los niños pequeños. A veces sólo quieren pasar algún tiempo con sus padres, pero tienen trabajo que hacer. Otras veces pueden estar bajo mucho estrés, y en vez de llorar y quejarse, pueden recurrir a la mordedura como solución. 

Expresar sus sentimientos

Cada persona en la tierra, niño o adulto, necesita una manera de expresar sus sentimientos de miedo o frustración. Cuando los niños son pequeños, quieren pasar mucho tiempo con sus padres, y no pueden entender que a veces están ocupados y no pueden jugar. Durante su estancia en el kindergarten, es posible que quieran toda la atención de los maestros, pero no pueden entender que tienen muchos niños que cuidar al mismo tiempo. Si nadie les explica estas situaciones, algunas de estas tensiones pueden hacer que se sientan solos y molestos. No pueden entender por qué mamá o papá tienen que salir de casa a veces sin ellos. Por lo general, la respuesta a esto es llorar, así que el cuidador les da un biberón con la idea de que los calmará. Pero esto es sólo una solución temporal porque la tensión y la ansiedad se acumulan y salen en forma de mordiscos.

Ansiedad presente y pasada

Las tensiones acumuladas pueden hacer que cualquiera actúe de manera desagradable. Morder puede suceder por muchas razones diferentes. Es posible que se sientan excluidos debido a su nuevo hermano o hermana, que hayan visto un comportamiento similar en la televisión o que otro niño reaccione de esta manera. Otra razón puede ser el comienzo de algo nuevo en sus vidas, como empezar con el jardín de infantes, o un cambio de maestros.

Pero los padres necesitan entender que no es su culpa, ni tampoco la de los niños pequeños. Muchos problemas pueden ser resueltos y esto no significa que el niño sea una mala persona, o que usted sea un mal padre.

Formas productivas de liberar la ansiedad

La mordedura no es la respuesta a ninguna solución, y no hace que la tensión desaparezca, y el niño pequeño lo sabe. Usualmente se sienten mal después de hacerlo, y la culpa es un castigo en sí misma. No hay necesidad de gritar. La mejor manera de lidiar con situaciones como ésta es la comunicación. Siempre trate de discutirlo con el niño, mírelo a los ojos y asegúrese de explicarle la situación y decirle que usted también lo siente. Una vez que entiendan lo que usted está diciendo, comenzarán a reír o a llorar, lo cual es una señal de que la tensión ha desaparecido.

Todo lo que se necesita para que su pequeño libere la ansiedad que siente, es que usted esté tranquilo y sea amable con ellos en todo momento. Tratar de conectarse con ellos hará que se sientan seguros en todo momento. Tal vez la razón de la fase de mordida es porque sólo quieren pasar más tiempo contigo.

Nunca usar castigos

Como dijimos antes, el niño pequeño no entiende bien sus sentimientos y las situaciones en las que se encuentra. Probablemente ya lloraron, tenían algún tipo de rabieta o cualquier otra forma de mostrarte que están molestos o que algo les está sucediendo. Por lo general, todo lo que necesitan es comprensión y apoyo para poder liberar estos sentimientos de una manera saludable. Cada niño detendrá este comportamiento tan pronto como los sentimientos de ansiedad desaparezcan y cuando tengan todo su apoyo. Castigarlos o avergonzarlos por su comportamiento sólo puede conducir a más malos resultados. Todos sabemos que la agresión suele ser una forma de liberar el miedo o la ansiedad que sienten las personas. Así que la próxima vez que su niño pequeño muerda, pruebe estos consejos.

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